Ensayo Unidad 3

Enseñanza del español en el nivel preescolar
A lo largo de la historia de la educación se ha pasado por diversas reformas curriculares donde se abordaban temáticas que cubrieron las necesidades que la sociedad exigía. Así mismo, actualmente la movilización global exige a la educación ofrecer cada día más y México no es la excepción de ello.
La RIEB busca priorizar los esfuerzos en una política pública integral capaz de responder, con oportunidad y pertinencia, a las transformaciones, necesidades y aspiraciones de niñas, niños y jóvenes y por ello se aborda en forma de competencias para la vida desarrollándolas a partir de la misma vida.
Sabemos que la sociedad donde vivimos actualmente exige y cada vez lo hace más lo cual está bien pero en ocasiones esta exigencia se puede desviar; un ejemplo claro de ello es la petición que las madres de familia hacen en el nivel preescolar a las educadoras: que los niños salgan del preescolar leyendo y escribiendo para pasar a la primaria ya con esta conocimiento.
El propósito que  plantea el Programa de Educación Preescolar de acuerdo al aspecto de español  consiste en:
“Durante su tránsito por la educación preescolar en cualquier modalidad –general, indígena o comunitaria– se espera que vivan experiencias que contribuyan a sus procesos de desarrollo y aprendizaje, y que gradualmente:
 Desarrollen interés y gusto por la lectura, usen diversos tipos de texto y sepan para qué sirven; se inicien en la práctica de la escritura al expresar gráficamente las ideas que quieren comunicar y reconozcan algunas propiedades del sistema de escritura.” (SEP, 2011, pág. 17)
Reflexionemos acerca de esto:
En la educación preescolar no se plantea como una materia, sino como un campo formativo, sus competencias derivan a partir de este propósito en el cual no se refiere a que el niño preescolar salga de dicho nivel leyendo y escribiendo, solo se le dan las bases para que en la educación primaria se les facilite, y ésto se debe de hacer bien.
“Según Lerner  Las prácticas sociales de la lectura y escritura son el centro del objeto de la enseñanza que se da a lo largo de un prolongado proceso de construcción de saberes” (Cassany, 2000, pág. 18)
Este prolongado proceso que cita Cassany se da a partir del trabajo que la educadora propone con situaciones didácticas, que exista una transversalidad con los otros campos formativos le da significado y comienza a formar parte de ese propósito al que se pretende llegar en la educación preescolar ya que no se debe de manejar de forma independiente.
Pero ¿Cómo vamos a planear estrategias para la introducción a la lecto-escritura?
“La escuela debe tener muy claro cuál es el punto de evolución lingüística de sus alumnos, en conjunto e individualmente.
A partir de aquí, será necesario diseñar las estrategias de aprendizaje que permitirán avanzar teniendo en cuenta que el progreso en el lenguaje no consiste únicamente en un aumento de vocabulario.” (Cassany, 2000, pág. 40)
Sabemos que los aprendizajes previos de los alumnos son muy importantes y son el punto de partida para cualquier tipo de trabajo  dirigido a la educación en el aula.
En el momento que el niño entra al preescolar y no tienen ni la más mínima idea de que existen letras o un sistema lingüístico para comunicarse,  el primer paso del trabajo de las educadoras es que los niños puedan ver que no sólo  que en la escuela se ve este sistema, sino que es parte de su vida cotidiana y lo va a ser en toda ella, que vean la utilidad de lo que se les está enseñando.
Hoy por hoy la sociedad y el gobierno en la necesidad de entrar a un mundo globalizado se han dado a la tarea de no sólo exigir  formar personas competentes, sino que dentro de esa competencia  exista aún más, por ejemplo, la inserción de otra lengua hablada a su educación.
Nos estamos quedando atrás y bien lo sabemos, hay sociedades que no sólo hablan un idioma sino que son pluriculturales.
Han quedado atrás los tiempos en los que la lengua identificaba plenamente a una sociedad. Nuestra realidad actual es pluriracial, pluricultural y, también plurilingtiistica. (Cassany, 2000, pág. 18)
La situación es mundial pero no está plasmada en el Plan de Preescolar, le exigencia es mucha pero el tiempo es muy poco en las escuelas, además:
“Siempre habrá una lengua preferencial con la que el chico o Ia chica habrá adquirido el lenguaje y con la que continúa adquiriendo competencia lingüística. Es la llamada lengua materna o lengua 1.” (Cassany, 2000, pág. 28)
Hay una lengua materna que en el preescolar se pretende enseñar o dar seguimiento al desarrollo, lo que debemos de considerar principalmente no es llegar a esa cultura pluriculural, más bien es ir con el objetivo de que los niños sepan qué es y que está existe pero no para que a esa edad la desarrollen más bien nos debemos basar en la lengua 1 para que comprendan la segunda.
Las personas pueden pensar que al preescolar sólo van a jugar y que no cuesta nada enseñarles una segunda lengua como parte de ello pero pocos saben lo que en realidad hay detrás de esos juegos que la educadora propone con un objetivo, generar hábitos para la lectura y desarrollar el lenguaje (en el caso del campo formativo Comunicación y lenguaje).
 Reconocer que deben de existir métodos los cuales podemos implementar es muy importante, los proyectos áulicos que podemos tener en cuenta para ambos casos: generar hábitos para la lectura y desarrollar el lenguaje, se pueden adaptar a las características de los alumnos y ayudan a tener un conocimiento más amplio. 
“El desafío es lograr que la escritura deje de ser en la escuela sólo un objeto de evaluación para constituirse realmente en un objeto de enseñanza, es hacer posible que todos los alumnos se apropien de la escritura y la pongan en práctica sabiendo-por experiencia, no por transmisión verbal- que es algo complejo.”  (Lerner, 2001, pág. 41)
Verbalizar cosas con los niños está bien para algunos pero sabemos que no debe de ser así, debe de existir una enseñanza que sea activa y significativa, de ahí parte que todo lo que se enseña en el preescolar es a partir de juegos, además si nosotros le hablamos a los niños de una etapa concreta (según los estadios de Piaget) no vamos a lograr que aprendan de forma real, será aburrido y no habrá una conexión de lo que se está enseñando con el medio.
El español y todo lo que implica en su enseñanza son importantes, pero   no por ello se debe de exagerar en lo que se necesita; no fueron muchas las cosas aquí abordadas pero son objetos que me preocupan como docente en formación si a mí me piden que le enseñe a leer a un niño de edad preescolar sería algo que los conocimientos que he adquirido no me permitirían, enseñar a leer y escribir a un niño de forma tradicional no es significativo y no es funcional.
“El desafío es lograr que la escritura deje de ser en la escuela sólo un objeto de evaluación para constituirse realmente en un objeto de enseñanza, es hacer posible que todos los alumnos se apropien de la escritura y la pongan en práctica sabiendo-por experiencia, no por transmisión verbal- que es algo complejo.” (Lerner, 2001, pág. 41)
Bien lo está refiriendo el autor Lerner, cuando la adquisición de un conocimiento sea evaluado solo por su uso requerido en la escuela será el momento en que de forma real se esté preocupando sobre lo que los alumnos aprenden no únicamente en obtener resultados lo cual se puede hacer de una u otra forma, pero que los alumnos lleguen a donde deberían llegar con nuestra ayuda y guía es lo mas importante.

Bibliografía

Cassany, D. (2000). Enseñar lengua. Barcelona: Graó.
Lerner, D. (2001). Leer y escribir en la escuela: lo real, lo posible y lo necesario. México: Fondo de cultura económica .
SEP. (2011). Programa de preescolar 2011. México.


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